domingo 25 de abril de 2010

- Matildo, está vida fue maravillosa: me queda la certeza de que pude haber sido mejor en cada una de las cosas que emprendí.

Conversación en el lecho de muerte del abuelo de Matildo.

6 comentarios:

Marcela dijo...

Haber sido uno mismo (ni mejor ni peor) es lo que hace a una vida maravillosa. Me gusta esa conversación en el lecho de muerte.
No muchos pueden decir algo así.
Beso.

Daniel Os dijo...

Si tenía cómo hacerlo mejor, bájese ya mismo de ese lecho de muerte, se calza las pantuflas y lo hace como corresponde.
Si está satisfecho y siente que ha vivido lo mejor que pudo... descanse en paz, abuelo.
Un fuerte abrazo,
D.

Tavoficuos da Masra dijo...

Que buena tu reflexión Marcela, así es: aprender a ser uno mismo es el gran desafío.

Beso.

T.

Tavoficuos da Masra dijo...

Dan, esa es la paradoja de este femto-diálogo: el abuelo lo decía con unas ganas...

Abrazo.

T.

Valery dijo...

Creo que en lecho de muerte, yo me cagaría de risa de lo que hice.

Me gustó tu blog.. Un saludo.

Tavoficuos da Masra dijo...

Gracias Valery!

Ahora me voy a husmear el tuyo y ahí te cuento.

Beso.

T.