sábado 27 de marzo de 2010

sigilo luminoso
las escobillas en el redoblante
compás de rozarse los hielos

2 comentarios:

Daniel Os dijo...

No deje al hielo perder el brillo, no se deje embrujar por el tempo rasgado de mis escobillas. Apure el último trago y mire la nada… que no se hace agua.
D.

Tavoficuos da Masra dijo...

Suelo encontrarme en esa postura cuando asisto a espectáculos de jazz, lástima que algunos no se acompañan de brebajes.