lunes 22 de marzo de 2010

evaden las baldosas
al colchón de hojas secas
los reboltosos pies de niño

2 comentarios:

PABLO FRANKO dijo...

Patear y patear las hojas, siempre aparece un tesoro debajo del otoño. Un abrazo

Tavoficuos da Masra dijo...

Muy bueno Pablo, te lo voy a robar...
por que los haikus se escriben y re-escriben infinidad de veces.

Gracias por tu visita.

Un abrazo.